Eres tan solo un punto Muerto

lunes, 5 de diciembre de 2011

Tres palabras...RE-NUN-CIO!

Lunes 5 de diciembre
No eran ni las 11  de la mañana,Estaba en mi trabajo como siempre,en la galería,en mi monotomo trabajo como Tatuadora.
Mi jefe,un hombre de unos 40 años,Apodado "El gordo" (ya que si ustedes lo Vieran Notarian que es Gordo). con  una gorrita,barba candado, una chivita y muchisimos tatuajes por todo su Corpulento cuerpo estaba sentado del otro lado de la mesa que tenemos como unico "pasatiempo" en ese local.
del otro lado de la mesa. me encontraba Yo;
Con Ojeras,despeinada y una cara de "no me simpatizas", y todo el Estrés que tengo encima,Mas con la noticia que me había enterado ayer..QUE MI HERMANA ESTABA EMBARAZADA
Como siempre,lo unico que hay en este local es Silencio,ya que nadie viene,y mucho menos a esa hora de la mañana,(aburrido aburrido aburrido aburrido) En el Centro de la Mesa:
Un mazo de cartas.
el reloj ya marcaba las 10:30
y mi Jefe (el gordo) me lanza una mirada que lo dice todo "Cortà vos".
terminan de repartirse las cartas y antes de que mi jefe pueda cantar "Envido!" me puse a pensar detenidamente:

         "que trabajo de mierda que tengo,no gano un carajo y me la paso jugando al truco o al estanciero con mi Jefe,existe algo mas deprimente que eso?,bueno si..debe haber cosas peores,Huu el hijo de puta encima tiene el Ancho de basto se cree que No se lo vì.? que mira...? no,dios,no aguanto mas..no puedo trabajar asi,necesito Huir de toda esta "porongarcha",no tolero mas esto,no,tengo que decircelo por que tardo en decir las cosas? por que me pregunto a mi misma preguntas estúpidas que probablemente sepa la respuesta? pfff tengo que renunciar,ahora o nunca..ya fue,se lo digo de todas formas NO creo que se lo tome a mal,cuantas veces lo hice ya?"


Todo esto pensé en tan solo 4 segundos,cuando termine de pensar en esto y elevé la vista, apartándola de las horrible mano de cartas que me había tocado
mi jefe dice: "Envido!"

Tirando las cartas (4,5,3) como obvio paradigma de ME VOY AL MAZO me levanto de la mesa y en un tono Acometedor ,con la voz no en un tono alto...... Agarrandome la cabeza,casi tirandome de los pelos le digo:

-ME CANSÈ! BASTA!!!!!!! TRES PALABRAS!!! RE-NUN-CIO!  Sabes que??? CHAU!!! Nos vemo!!
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!

Tomè mi campera que estaba colgada en el respaldo de la silla,me la puse,tome mi mochila y abri la puerta,todo esto en cuestión de segundos
Mi jefe
No sorprendido por lo que le acababa de decir..
notè una minima muestra de alegria entre sus dientes,y cuando yo me estaba retirando me dice Frivolamente;
-Bueno!! dale!! Nos vemos!!
dejo la puerta abierta y me voy por el pasillo de la galería refunfuñando  entre dientes
detràs mio
El Gordo se asoma por la puerta y mirándome como me voy por la galería me Grita casi en tono de despedida:

-Mandale saludos a tu hermana y muchas felicidades!!!!!! AHHH!! y FELICES FIESTAS!!!

Y asì,
llegando a la salida de la galería,entre todas las miradas de otros comerciantes que salieron a "ver que pasaba" Levanto mis brazos Como Simbolo de Victoria  y me retiro de el Laburo para siempre! 

Solo existía algo que podría llegar a describir lo que sentí en ese momento,Creo que seria un Sound track, y Resueltamente,ES ESTE:



algo muy profundo dentro de mi, me dice que asimismo Fue también el de mi Jefe

jueves, 1 de diciembre de 2011

La gallina degollada

Todo el día, sentados en el patio, en un banco estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos, y volvían la cabeza con la boca abierta.
El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a cinco metros, y allí se mantenían inmóviles, fijos los ojos en los ladrillos. Como el sol se ocultaba tras el cerco, al declinar los idiotas tenían fiesta. La luz enceguecedora llamaba su atención al principio, poco a poco sus ojos se animaban; se reían al fin estrepitosamente, congestionados por la misma hilaridad ansiosa, mirando el sol con alegría bestial, como si fuera comida.
Otra veces, alineados en el banco, zumbaban horas enteras, imitando al tranvía eléctrico. Los ruidos fuertes sacudían asimismo su inercia, y corrían entonces, mordiéndose la lengua y mugiendo, alrededor del patio. Pero casi siempre estaban apagados en un sombrío letargo de idiotismo, y pasaban todo el día sentados en su banco, con las piernas colgantes y quietas, empapando de glutinosa saliva el pantalón.
El mayor tenía doce años y el menor, ocho. En todo su aspecto sucio y desvalido se notaba la falta absoluta de un poco de cuidado maternal.
Esos cuatro idiotas, sin embargo, habían sido un día el encanto de sus padres. A los tres meses de casados, Mazzini y Berta orientaron su estrecho amor de marido y mujer, y mujer y marido, hacia un porvenir mucho más vital: un hijo. ¿Qué mayor dicha para dos enamorados que esa honrada consagración de su cariño, libertado ya del vil egoísmo de un mutuo amor sin fin ninguno y, lo que es peor para el amor mismo, sin esperanzas posibles de renovación?
Así lo sintieron Mazzini y Berta, y cuando el hijo llegó, a los catorce meses de matrimonio, creyeron cumplida su felicidad. La criatura creció bella y radiante, hasta que tuvo año y medio. Pero en el vigésimo mes sacudiéronlo una noche convulsiones terribles, y a la mañana siguiente no conocía más a sus padres. El médico lo examinó con esa atención profesional que está visiblemente buscando las causas del mal en las enfermedades de los padres.
Después de algunos días los miembros paralizados recobraron el movimiento; pero la inteligencia, el alma, aun el instinto, se habían ido del todo; había quedado profundamente idiota, baboso, colgante, muerto para siempre sobre las rodillas de su madre.
—¡Hijo, mi hijo querido! —sollozaba ésta, sobre aquella espantosa ruina de su primogénito.
El padre, desolado, acompañó al médico afuera.
—A usted se le puede decir: creo que es un caso perdido. Podrá mejorar, educarse en todo lo que le permita su idiotismo, pero no más allá.
—¡Sí!... ¡Sí! —asentía Mazzini—. Pero dígame: ¿Usted cree que es herencia, que...?
—En cuanto a la herencia paterna, ya le dije lo que creía cuando vi a su hijo. Respecto a la madre, hay allí un pulmón que no sopla bien. No veo nada más, pero hay un soplo un poco rudo. Hágala examinar detenidamente.
Con el alma destrozada de remordimiento, Mazzini redobló el amor a su hijo, el pequeño idiota que pagaba los excesos del abuelo. Tuvo asimismo que consolar, sostener sin tregua a Berta, herida en lo más profundo por aquel fracaso de su joven maternidad.
Como es natural, el matrimonio puso todo su amor en la esperanza de otro hijo. Nació éste, y su salud y limpidez de risa reencendieron el porvenir extinguido. Pero a los dieciocho meses las convulsiones del primogénito se repetían, y al día siguiente el segundo hijo amanecía idiota.
Esta vez los padres cayeron en honda desesperación. ¡Luego su sangre, su amor estaban malditos! ¡Su amor, sobre todo! Veintiocho años él, veintidós ella, y toda su apasionada ternura no alcanzaba a crear un átomo de vida normal. Ya no pedían más belleza e inteligencia como en el primogénito; ¡pero un hijo, un hijo como todos!
Del nuevo desastre brotaron nuevas llamaradas del dolorido amor, un loco anhelo de redimir de una vez para siempre la santidad de su ternura. Sobrevinieron mellizos, y punto por punto repitióse el proceso de los dos mayores.
Mas por encima de su inmensa amargura quedaba a Mazzini y Berta gran compasión por sus cuatro hijos. Hubo que arrancar del limbo de la más honda animalidad, no ya sus almas, sino el instinto mismo, abolido. No sabían deglutir, cambiar de sitio, ni aun sentarse. Aprendieron al fin a caminar, pero chocaban contra todo, por no darse cuenta de los obstáculos. Cuando los lavaban mugían hasta inyectarse de sangre el rostro. Animábanse sólo al comer, o cuando veían colores brillantes u oían truenos. Se reían entonces, echando afuera lengua y ríos de baba, radiantes de frenesí bestial. Tenían, en cambio, cierta facultad imitativa; pero no se pudo obtener nada más.
Con los mellizos pareció haber concluido la aterradora descendencia. Pero pasados tres años desearon de nuevo ardientemente otro hijo, confiando en que el largo tiempo transcurrido hubiera aplacado a la fatalidad.
No satisfacían sus esperanzas. Y en ese ardiente anhelo que se exasperaba en razón de su infructuosidad, se agriaron. Hasta ese momento cada cual había tomado sobre sí la parte que le correspondía en la miseria de sus hijos; pero la desesperanza de redención ante las cuatro bestias que habían nacido de ellos echó afuera esa imperiosa necesidad de culpar a los otros, que es patrimonio específico de los corazones inferiores.
Iniciáronse con el cambio de pronombre: tus hijos. Y como a más del insulto había la insidia, la atmósfera se cargaba.
—Me parece —díjole una noche Mazzini, que acababa de entrar y se lavaba las manos—que podrías tener más limpios a los muchachos.
Berta continuó leyendo como si no hubiera oído.
—Es la primera vez —repuso al rato— que te veo inquietarte por el estado de tus hijos.
Mazzini volvió un poco la cara a ella con una sonrisa forzada:
—De nuestros hijos, ¿me parece?
—Bueno, de nuestros hijos. ¿Te gusta así? —alzó ella los ojos.
Esta vez Mazzini se expresó claramente:
—¿Creo que no vas a decir que yo tenga la culpa, no?
—¡Ah, no! —se sonrió Berta, muy pálida— ¡pero yo tampoco, supongo!... ¡No faltaba más!... —murmuró.
—¿Qué no faltaba más?
—¡Que si alguien tiene la culpa, no soy yo, entiéndelo bien! Eso es lo que te quería decir.
Su marido la miró un momento, con brutal deseo de insultarla.
—¡Dejemos! —articuló, secándose por fin las manos.
—Como quieras; pero si quieres decir...
—¡Berta!
—¡Como quieras!
Éste fue el primer choque y le sucedieron otros. Pero en las inevitables reconciliaciones, sus almas se unían con doble arrebato y locura por otro hijo.
Nació así una niña. Vivieron dos años con la angustia a flor de alma, esperando siempre otro desastre. Nada acaeció, sin embargo, y los padres pusieron en ella toda su complaciencia, que la pequeña llevaba a los más extremos límites del mimo y la mala crianza.
Si aún en los últimos tiempos Berta cuidaba siempre de sus hijos, al nacer Bertita olvidóse casi del todo de los otros. Su solo recuerdo la horrorizaba, como algo atroz que la hubieran obligado a cometer. A Mazzini, bien que en menor grado, pasábale lo mismo. No por eso la paz había llegado a sus almas. La menor indisposición de su hija echaba ahora afuera, con el terror de perderla, los rencores de su descendencia podrida. Habían acumulado hiel sobrado tiempo para que el vaso no quedara distendido, y al menor contacto el veneno se vertía afuera. Desde el primer disgusto emponzoñado habíanse perdido el respeto; y si hay algo a que el hombre se siente arrastrado con cruel fruición es, cuando ya se comenzó, a humillar del todo a una persona. Antes se contenían por la mutua falta de éxito; ahora que éste había llegado, cada cual, atribuyéndolo a sí mismo, sentía mayor la infamia de los cuatro engendros que el otro habíale forzado a crear.
Con estos sentimientos, no hubo ya para los cuatro hijos mayores afecto posible. La sirvienta los vestía, les daba de comer, los acostaba, con visible brutalidad. No los lavaban casi nunca. Pasaban todo el día sentados frente al cerco, abandonados de toda remota caricia. De este modo Bertita cumplió cuatro años, y esa noche, resultado de las golosinas que era a los padres absolutamente imposible negarle, la criatura tuvo algún escalofrío y fiebre. Y el temor a verla morir o quedar idiota, tornó a reabrir la eterna llaga.
Hacía tres horas que no hablaban, y el motivo fue, como casi siempre, los fuertes pasos de Mazzini.
—¡Mi Dios! ¿No puedes caminar más despacio? ¿Cuántas veces...?
—Bueno, es que me olvido; ¡se acabó! No lo hago a propósito.
Ella se sonrió, desdeñosa: —¡No, no te creo tanto!
—Ni yo jamás te hubiera creído tanto a ti... ¡tisiquilla!
—¡Qué! ¿Qué dijiste?...
—¡Nada!
—¡Sí, te oí algo! Mira: ¡no sé lo que dijiste; pero te juro que prefiero cualquier cosa a tener un padre como el que has tenido tú!
Mazzini se puso pálido.
—¡Al fin! —murmuró con los dientes apretados—. ¡Al fin, víbora, has dicho lo que querías!
—¡Sí, víbora, sí! Pero yo he tenido padres sanos, ¿oyes?, ¡sanos! ¡Mi padre no ha muerto de delirio! ¡Yo hubiera tenido hijos como los de todo el mundo! ¡Esos son hijos tuyos, los cuatro tuyos!
Mazzini explotó a su vez.
—¡Víbora tísica! ¡eso es lo que te dije, lo que te quiero decir! ¡Pregúntale, pregúntale al médico quién tiene la mayor culpa de la meningitis de tus hijos: mi padre o tu pulmón picado, víbora!
Continuaron cada vez con mayor violencia, hasta que un gemido de Bertita selló instantáneamente sus bocas. A la una de la mañana la ligera indigestión había desaparecido, y como pasa fatalmente con todos los matrimonios jóvenes que se han amado intensamente una vez siquiera, la reconciliación llegó, tanto más efusiva cuanto infames fueran los agravios.
Amaneció un espléndido día, y mientras Berta se levantaba escupió sangre. Las emociones y mala noche pasada tenían, sin duda, gran culpa. Mazzini la retuvo abrazada largo rato, y ella lloró desesperadamente, pero sin que ninguno se atreviera a decir una palabra.
A las diez decidieron salir, después de almorzar. Como apenas tenían tiempo, ordenaron a la sirvienta que matara una gallina.
El día radiante había arrancado a los idiotas de su banco. De modo que mientras la sirvienta degollaba en la cocina al animal, desangrándolo con parsimonia (Berta había aprendido de su madre este buen modo de conservar la frescura de la carne), creyó sentir algo como respiración tras ella. Volvióse, y vio a los cuatro idiotas, con los hombros pegados uno a otro, mirando estupefactos la operación... Rojo... rojo...
—¡Señora! Los niños están aquí, en la cocina.
Berta llegó; no quería que jamás pisaran allí. ¡Y ni aun en esas horas de pleno perdón, olvido y felicidad reconquistada, podía evitarse esa horrible visión! Porque, naturalmente, cuando más intensos eran los raptos de amor a su marido e hija, más irritado era su humor con los monstruos.
—¡Que salgan, María! ¡Échelos! ¡Échelos, le digo!
Las cuatro pobres bestias, sacudidas, brutalmente empujadas, fueron a dar a su banco.
Después de almorzar salieron todos. La sirvienta fue a Buenos Aires y el matrimonio a pasear por las quintas. Al bajar el sol volvieron; pero Berta quiso saludar un momento a sus vecinas de enfrente. Su hija escapóse enseguida a casa.
Entretanto los idiotas no se habían movido en todo el día de su banco. El sol había traspuesto ya el cerco, comenzaba a hundirse, y ellos continuaban mirando los ladrillos, más inertes que nunca.
De pronto algo se interpuso entre su mirada y el cerco. Su hermana, cansada de cinco horas paternales, quería observar por su cuenta. Detenida al pie del cerco, miraba pensativa la cresta. Quería trepar, eso no ofrecía duda. Al fin decidióse por una silla desfondada, pero aun no alcanzaba. Recurrió entonces a un cajón de kerosene, y su instinto topográfico hízole colocar vertical el mueble, con lo cual triunfó.
Los cuatro idiotas, la mirada indiferente, vieron cómo su hermana lograba pacientemente dominar el equilibrio, y cómo en puntas de pie apoyaba la garganta sobre la cresta del cerco, entre sus manos tirantes. Viéronla mirar a todos lados, y buscar apoyo con el pie para alzarse más.
Pero la mirada de los idiotas se había animado; una misma luz insistente estaba fija en sus pupilas. No apartaban los ojos de su hermana mientras creciente sensación de gula bestial iba cambiando cada línea de sus rostros. Lentamente avanzaron hacia el cerco. La pequeña, que habiendo logrado calzar el pie iba ya a montar a horcajadas y a caerse del otro lado, seguramente sintióse cogida de la pierna. Debajo de ella, los ocho ojos clavados en los suyos le dieron miedo.
—¡Soltáme! ¡Déjame! —gritó sacudiendo la pierna. Pero fue atraída.
—¡Mamá! ¡Ay, mamá! ¡Mamá, papá! —lloró imperiosamente. Trató aún de sujetarse del borde, pero sintióse arrancada y cayó.
—Mamá, ¡ay! Ma. . . —No pudo gritar más. Uno de ellos le apretó el cuello, apartando los bucles como si fueran plumas, y los otros la arrastraron de una sola pierna hasta la cocina, donde esa mañana se había desangrado a la gallina, bien sujeta, arrancándole la vida segundo por segundo.
Mazzini, en la casa de enfrente, creyó oír la voz de su hija.
—Me parece que te llama—le dijo a Berta.
Prestaron oído, inquietos, pero no oyeron más. Con todo, un momento después se despidieron, y mientras Berta iba dejar su sombrero, Mazzini avanzó en el patio.
—¡Bertita!
Nadie respondió.
—¡Bertita! —alzó más la voz, ya alterada.
Y el silencio fue tan fúnebre para su corazón siempre aterrado, que la espalda se le heló de horrible presentimiento.
—¡Mi hija, mi hija! —corrió ya desesperado hacia el fondo. Pero al pasar frente a la cocina vio en el piso un mar de sangre. Empujó violentamente la puerta entornada, y lanzó un grito de horror.
Berta, que ya se había lanzado corriendo a su vez al oír el angustioso llamado del padre, oyó el grito y respondió con otro. Pero al precipitarse en la cocina, Mazzini, lívido como la muerte, se interpuso, conteniéndola:
—¡No entres! ¡No entres!
Berta alcanzó a ver el piso inundado de sangre. Sólo pudo echar sus brazos sobre la cabeza y hundirse a lo largo de él con un ronco suspiro.


(Horacio Quiroga) 

Los Saicos - El entierro de los gatos

Los Saicos - Camisa de fuerza

TE AMOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!! YO TE AMO!!!!!!



TE AMOO!!! YO TE AMO!!!
TE AMOOOO YO TE AMO!!!!
TE AMO!! MAS HOY! YO TE AMOO!!
TE AMO! YO TE AMO!!

....Tengo que partir.....
UN SAICO SOY!
Y POR ESO ME VOY!
MUY TRISTE ESTOY
PERO ME TENGO QUE IR! (POR QUE ME FUI)
UN SAICO SOY
Y POR ESO ME VOY
MUY TRISTE ESTOY
PERO...TENGO QUE IR

MAS TE AMO!!!!!!!!!!!!!!!
YO TE AMO!!!!!!!
TE AMO!!!
YO TE AMO!!
TENGO QUE PARTIR!!!


NUNCA SABRAS POR QUE PARTI!! NO,NUNCA SABRAS!!!!

Y TE AMO!
TE AMO ,YO TE AMO
TE AMO ,YO TE AMO
TE AMO,MAS HOYYYYYYYY!

tengo que partir...

VIENEN LOS SAICOS!!!!!!!!!!!



AAAAAAA
VIENEN LOS SAICOS!
Y "LITERALMENTE" YA TENGO MIS ENTRADAS!!!!

NO TIENEN UNA IDEA DE LO ANSIOSA QUE ESTOY POR VER ESE RECITAL




Ttatatatataayayyayaaya echeeeemos abajo la estacion de treeeen!!!!!! echemos abajo la estacion de tren!!! demoler demoler demoler la estacion de treeeen!!!! tatatataatyatayatay NOS GUSTA VOLAR ESTACIONES DE TREEEN!! demoler demoler demoler demoler!!!!!!


aaa loco
LA PUTA MADRE QUIERO IR A VER A LOS SAICOS AHORA!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mi mejor amigo esta obsesionado con una Rata

Mi mejor amigo hace poco le regalaron una rata,
le puso de nombre Hamlet,muy lindo nombre por cierto
la cuestión es que esta el santo día con la  ratita caminando por todo su cuerpo, acariciándola y hablando sobre ella,y como si esto fuera poco:
cuando abro mi Facebook,noto que esta infectado de publicaciones con fotos de Su Rata




la rata de mierda.


No es que estè celosa ni nada,pero me revienta un poco que este todo el día con esa rata
No la odio a la rata,solo me molesta su existencia


la vez pasada cuando fui a su casa estuvo todo el dia con la Jaulita hablandome de su rata
FLACO QUE CARAJO ME IMPORTA QUE TENGAS UNA RATA
rata de mierda,vengo de Llavallol a visitarte y vos estas "ahsjkhaj ratita ratita" (ja,re que vivimos casi por el mismo barrio) 

Tiene una re jaulita,le da de comer sopa y comidita cara,FORRO,cuando fui a tu casa y te dije "che gonza,compramo uno bizcochitos" "-dno dno dno qued nod tendgno pdlata y bla bla bla"






Sabiduria

-Preguntame lo que sea y yo te responderè con total Sabiduria,te tiro la justa
-¿como sale boca el domingo contra banfiel?
-Sale por el tunel.

martes, 29 de noviembre de 2011

Consejo del fantasma del Espacio para el día de hoy



" PONGANLE HIELO A LA CHOCOLATADA " 



Queda Es-pec-ta-cu-lar! mas con este calor,va como trompada en la nariz 

A la gente le divierte la desgracia de las otras personas o que?

No se que pasa, ¿a la gente le Divierte la desgracia de otras personas o que? Cuando les comento sobre La desdicha de mi vida cotidiana se me cagan de la risa;Loco ¿por que se me ríen? yo no les estoy contando para que me tomen para el jolgorio. Hablo con total severidad.
Hoy por ejemplo, estaba comentándole a un grupo de personas sobre mi desgraciada rutina y se entran a la risotada! 


-Che,pero de que se ríen?


-Jajaja! es que es gracioso lo que contas! 


-Pero no es para reírse!! se los cuento con seriedad! 


Pero que se piensan que estoy haciendo comedia con lo que les estoy contando! 
Por que nadie me toma enserio?
tengo Simios en la Jeta o Que?? 



lunes, 28 de noviembre de 2011

Sigo corta de Ingenio



Pasan los Dias  y sigo igual que siempre
hoy  me la pase tirada en la cama mirando el  techo
Y sigo sin tener la Perspicacia que tenia antes,antes no me Impacientaba tanto,pero ahora si,donde quedo esa Chispa? A DONDE ESTA!! A DONDE!! la necesito! me siento rara sino,me siento Fea
me siento como una persona común y corriente
No quiero terminar siendo una persona que recurre a Chats para hablar de Sexo,Politica o Religion cuando se aburre y/o carece de habilidad para Trazar
es como que todo me aburre y el blog ya no lo utilizo con el mismo entusiasmo de antes
Odio que pase esto.
Calor de mierda,debe ser por el calor que no tengo la luz sobre mi cabeza

domingo, 27 de noviembre de 2011

Corta de Imaginación


Se acabo! SE -A-CA -BÒ!
y sabia que esto iba a pasar.


no se me cae una puta idea de la cabeza
y saben que significa?
que este blog se va a ir a la mierda.
y todo
todo se va a ir a la mierda,todo por que no se me cae una idea de la cabeza. ando corta de imaginacion,no tengo ni el poder como para ingeniarme una puteada y mandar a cagar a alguien...
No saben la impotencia que dà eso.


sffaggsdsgd estupida cabeza de huevo frito
no podes andar asi
no podes
bueno si,podes,
¿y a quien carajo le estoy hablando?

que mal  estoy,
necesito un Alfajor

jueves, 24 de noviembre de 2011

Busco un páncreas,solicito dni,no aplauda,quiero silencio



No perro! no me muerdas!

No perro! no me muerdas!! suéltame por favor! el dolor que siento en el brazo es tremendo!
ya basta! suéltame perro!
siento como la piel se me desgarra!
NO PERRO! NO ME MUERDAS! NO ME  MUERDAS! no merezco esto!
no
no lo merezco
sueltame la mano perro,me estàs lastimando,por favor no me muerdas,estoy sufriendo mucho
NO
PERRO
NO ME MUERDAS

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Videos Petulantes

SABADO...SABADO! SABADO! SABADO! 





Sabdabadbabdbabdbadb dbadad PRAM! 




No de nuevo decia! 



Ahi lo tenes al.....PELOTUDO! 


Dice doña Elisa que nos vayamos todos a la mierda...



La canción y el video mas PETULANTE 


Puto del saxofon 


I like trains. 


Sacame a bailar a la pista (In the mood)


...Y vídeos pelotudos como este son los mas populares de Internet....


Lalalalalal lalalal ! 


                     

            It's Peanut Butter Jelly Time



You are a Pirate 


(matenme) 

Trolololololololo Jojojo Jajajaja JOJOJO jajajaj JAJAJ!! tro lo lololollloool!

lunes, 21 de noviembre de 2011

Sabì quì? qui ti kieri mucho



Seeeeeeeeeee! yo te quiero muchiiio

ai loviu muchio
sou sou mach


















































12 COSAS PARA NO ABURRIRSE EN EL SUPERMERCADO

De los creadores de "10 cosas para no aburrirse en el ascensor", llega:....... "12 COSAS PARA NO ABURRIRSE EN EL SUPERMERCADO!!!!!!! EEEEEH BUENISIMOOO VAMO A. ECHAAA MOOOCOOOO!!!!!

1. Consegui 24 cajas de preservativos y ponelas al azar en los carritos de la gente cuando no mire.
2. Programa todos los despertadores del sector hogar para que suenen en intervalos de un minuto.
3. Hace un rastro de ketchup en el suelo camino al baño.
4. Acercate a un empleado y decile en tono serio: “código 3 en electrodomésticos” y observá su reacción.
5. Metete en una carpa del sector de camping y decile al resto de los compradores que solo los invitas si traen almohadas.
6. Cuando se te acerque una empleada y te pregunte si te puede ayudar, empeza a llorar y pregunta: ¿por qué no me pueden dejar en paz?
7. Mirá fijamente a la cámara de seguridad y utilizala de espejo mientras hurgas con esmero tu nariz.
8. Mientras miras cuchillos preguntale a alguna empleada si sabe donde están los anti-depresivos.
9. Anda por el supermercado de forma sospechosa mientras tarareas en alto la música de misión imposible. "Chanchan! Chanchanchanchan!"
10. Escondete en los percheros y cuando la gente este mirando, asomate y deciles: "Hola! Me estabas buscando?".
11. Cuando haya un aviso por altavoz, tirate en el piso en posición fetal mientras decis: "otra vez las voces”.
12. Metete en un probador y grita muy alto: "eh, no hay papel !!!!"

Jugando al Tenis
















SADDSAKSAFHKSAFH ADADGGJKSAFGJKGJK 

Homer is Dead




BULLYING CONTRA MARCK SUCK VERG

Vamos a hacer que Facebook me devuelva mi/miS cuenta/S

Como lo prometì antes
he abierto una cuenta nada mas y exclusivamente para reclamar contra Facebook para que  me devuelva mis cuentas,mas bien,para que me devuelvan MI NOMBRE y EL DERECHO DE SER QUIEN YO QUIERA.
No pienso volver a abrirme otra cuenta y si lo hago les voy a romper bien las pelotas.

DEVOLVE MI CUENTA


y como si esto fuera poco
la pagina se encuentra infectada de Bugs y errores que no me permiten hacer Nada